sábado, 29 de diciembre de 2007

Ya veo que nadie se ha asomado a este Blog en Vacaciones, pero yo insisto


SELECCIÓN DE TEXTOS Y COMENTARIOS DE WITTGENSTEIN

Teoría del lenguaje como relación de correspondencia (Abbildtheorie)
La teoría del lenguaje como "Abbild" (correspondencia a-) en Wittgenstein es una reelaboración de las ideas sobre esta función descriptiva del lenguaje desarrolladas por Frege y de la concepción de Russell/Whitehead sobre el LENGUAJE DESCRIPTIVO
1 El mundo es todo lo que es el caso.
1.1 El mundo es la totalidad de los hechos, no de las cosas.
1.11 El mundo viene determinado por los hechos, y por ser éstos todos los hechos.
1.12 Porque la totalidad de los hechos determina lo que es el caso y también todo cuanto no es el caso.
1.13 Los hechos en el espacio lógico son el mundo.
1.2 El mundo se descompone en hechos.
1.21 Algo puede ser el caso o no ser el caso, y todo lo demas permanecer igual.
2 Lo que es el caso, el hecho, es el darse efectivo de estados de cosas.
2.01 El estado de cosas es una conexión de objeto (cosas).
2.011 Poder ser parte integrante de un estado de cosa es esencial a la cosa.
2.012 En la lógica nada es casual: si la cosa puede ocurrír en el estado de cosas, la posibilidad del estado de cosas tiene que venir ya prejuzgada en la cosa.
2.0251 Espacio, tiempo y color (cromaticidad) son formas de los objetos.
2.026 Solo si hay objetos puede haber una forma fija del mundo.
2.027 Lo fijo, lo persistente y el objeto son uno y lo mismo.
2.0271 El objeto es lo fijo, persistente; la configuracion es lo cambiante, inestable.
2.0272 La configuración de los objetos forma el estado de cosas.
(2.1): Nosotros nos hacemos "imágenes" (Bilder) de la realidad
En primer lugar hay que advertir que el término-metáfora "Bild" (imagen) puede inducir graves malentendidos de lo que pretendía formular Wittgenstein al hablar del lenguaje, la realidad y el conocimiento de ésta. Un cuadro o pintura material tiene semejanzas con el original: un pintor que busca expresar esas semejanzas con el original físico.es calificado de "naturalista" - contrapuesto al expresionista que sólo quiere formular a través de los rasgos representados la vida interior emociones etc. del modelo. En este sentido, la metáfora "imagen" aplicada al pensar induce una interpretación según la cual esa actividad mental tiene que dar un resultado que coincida con lo esencial del modelo. Pero Wittgenstein prosigue:
(2.11) La "imagen" representa la situación real (Sachlage) en el espacio lógico, como existencia o no-existencia de "estados de cosas" (Sachverhalte)
(2.12) La imagen es un "modelo" de la realidad.
Wittgenstein, como observa Stenius, no piensa primordialmente en imágenes materiales, sino en lo que en matemáticas se denomina "Abbildung" (correspondencia: relación de correspondencia entre los elementos de dos conjuntos). De esta definición resulta que tanto el original como su representación deberán pertenecer a la misma categoría.
Para lograr una "imagen" (Bild) del hecho compuesto indicado, la exigencia mínima a cumplir es: la imagen representante debe poseer la misma estructura interna que el hecho a representar; por tanto, hay que disponer de un número igual de elementos y de categorías.
La función de la "imagen" en una teoría del conocimiento consiste en que esa imagen represente los objetos del original en una combinación interna equivalente a la estructura externa que poseen en la realidad.
Pero esa representación no garantiza en modo alguno que dicha combinacíón interna corresponda a la real:
(2.224): Sólo desde la imagen no es posible reconocer si es verdadera o falsa.
(1.225): No existe una imagen que sea verdadera a priori.
En el Tractatus, Wittgenstein comparte la idea de Frege y de Russell/Whitehead de que la estructura gramatical del lenguaje normal distorsiona la forma lógica de las ideas que se formulan verbalmente. El lenguaje "disfraza" los pensamientos, de modo que sólo permite sacar conclusiones sobre la forma exterior del vestido, no sobre la forma del pensamiento al que se ha vestido (Tract. 4.002).

Su tesis básica se formula en las siguientes proposiciones:

(4): El pensamiento es la proposición con sentido.
(4.001): La totalidad de las proposiciones es el lenguaje.
(4.002): El hombre posee la capacidad de construir lenguajes, con lo que puede formularse cualquier sentido sin que sea preciso tener una idea de cómo y qué significa cada palabra. - Lo mismo que uno habla sin saber cómo se emiten los distintos sonidos.
El lenguaje común es una parte del organismo humano y menos complejo que éste.
Es humanamente imposible extraer la lógica del lenguaje directamente desde éste.
El lenguaje viste los pensamientos. Y esto sucede de modo que uno puede inferir la forma externa del vestido, pero no la forma del pensamiento revestido; porque la forma externa del vestido ha sido configurada con fines totalmente distintos que para dejar reconocer la forma del cuerpo .
Los acuerdos implìcitos hecho para comprender el lenguaje comùn son enormemente complicados.
.......

(4.01): La proposición es una imagen de la realidad. La proposición es un modelo de la realidad, tal como nos la pensamos.
(4.021): La proposición es una imagen de la realidad: pues yo conozco la situación en que se encuentran las cosas (Sachlage) cuando comprendo la proposición. Y comprendo la proposición sin que se me haya explicado su sentido.

La observación (4.021) contiene los dos primeros pasos de la argumentación que lleva a la teoría del lenguaje como pintura de la realidad:

(1) Primer paso: si comprendo una proposición debe conocer cómo están las cosas, el comportamiento de los hechos, o la situación tal como la representa o describe la proposición. Si no conozco tales cosas tampoco comprenderé la proposición, con lo que desaparece el problema de la posibilidad de la relación entre lenguaje y realidad. Y Wittgenstein subraya que aquí se trata de una relación conceptual, no en lo real: (4.024) Comprender una proposición quiere decir, saber lo que es el caso, cuando este es verdad.
(2) El segundo paso se apoya en la circunstancia de que yo entiendo la proposición sin que se me haya explicado su sentido. Esto es lo que distingue las proposiciones de las palabras: para entender una palabra han tenido que explicárnosla; para entender una proposición, en cuanto considerado como unidad distinta de sus componentes, no es preciso que se nos haya de explicar su sentido.
Esta segunda razón se deriva del mismo concepto de proposición:
(4.027) Pertenece a la esencia de la proposición el que ella nos puede comunicar un sentido nuevo.
(3) El tercer paso consiste en percibir la necesidad de que mi comprensión de la proposición se debe a algo que ya me es conocido, por desconocida que me sea la proposición comprendida como unidad. Por ello concluye:
(4.024): Se comprende una proposición cuando se comprenden sus componentes.
(4.03): Una proposición debe comunicar con fórmulas viejas un sentido nuevo.
(4) El cuarto paso es: Si entender una proposición consiste en conocer la situación de las cosas representada en ella misma, pero si esa familiaridad no se da con la totalidad, sino con sus partes, y si finalmente ese conocimiento familiar con el todo es distinto del que se tiene con sus elementos, entonces sólo podrá lograrse entender la proposición a través de articular de un determinado modo sus elementos.
(4.031): En la proposición, por así decirlo, se prueba a realizar un montaje (como si fuera una construcción hecha con las piezas de un Lego) de una situación fáctica (Sachlage).
Pero, ¿cómo podremos "probar a realizar..." la reconstrucción de una situación fáctica a partir de las partes de la proposición? Esto parece que sólo será posible si los elementos de la proposición están en correspondencia inequívoca a los elementos de la situación fáctica a representar. Con ello se llega al quinto paso, que justifica ordenar las proposiciones a imágenes de la realidad.
(4.0311): Un nombre está en lugar de una cosa, otro en lugar de otra cosa, y si se encuentran relacionados, el total -lo mismo que una imagen viva- representa el estado de cosas (Sachverhalt).
Con esta proposición, Wittgenstein no se limita a explicar las relaciones entre enunciados y proceso de conocer, sino formula una tesis ontológica, sobre la misma realidad - de acuerdo a su pretensión de que al explicar la esencia del lenguaje y sus proposiciones también se explicará la esencia de la realidad (Diarios, 22.1.15): no sólo se articulan las proposiciones en elementos, sino también la misma realidad. El lenguaje nos suministra pues los modelos o pinturas de la realidad.
Y ese modelar o pintar la realidad lenguajeándola, podrá pues representar otros hechos de la realidad porque existe un isomorfismo entre las estructuras de la realidad y la de los elementos relacionados en la proposición.
Así pues, según esta teoría del lenguaje-imagen, esa correspondencia realidad-lenguaje es concebida como relación entre la estructuración de los signos y la estructura de los estados de cosas (Sachverhalt). Lo que es idéntico en la proposición y en la realidad es la "forma lógica" (Tract. 2.18) de la configuración de los elementos de la proposición y del estado de cosas.
Esto implica la siguiente teoría sobre el pensar
La teoría del lenguaje-representación es una teoría del pensamiento
La idea de Wittgenstein sobre el entender las proposiciones como conocer de la realidad implica una teoría general de lo que es el conocer, o sobre como se puede pensar sobre algo.
En su razonamiento presupone una forma de comprender los actos mentales en que se llega a las formulaciones verbales. Por eso afirmaba al comienzo de su razonamiento sobre las proposiciones y su función representativa:
(4): El pensamiento es la proposición con sentido.
Es decir, pensar, llegar a un juicio sobre algo, no es otra cosa que producir una pintura de ese algo (en el medium que es el lenguaje), no es sino ver en el signo lingüístico la imagen de ese algo; pensar sobre algo no es sino hacerse, con lenguaje, una imagen de ese algo.
Con esta concepción, "teórica", Wittgenstein es consciente de que propone una alternativa al tipo de análisis propuesto, por ejemplo, en la fenomenología de Husserl.
(4.1121) ¿No corresponde mi estudio del lenguaje con signos al estudio de los procesos mentales que consideran tan esencial los filósofos para la filosofía de la lógica?

Atomismo Lógico
La teoria sobre el carácter representativo del lenguaje, es decir, del lenguaje como pintura de la realidad (Bildtheorie) conlleva la tesis del "atomismo lógico": todos los objsetos se constituyen por objetos simples lógicos de modo que los nombres puedan ser eliminados en la forma de caracterizaciones hasta que se llegue a nombres de objetos más simples, y esto es el caso incluso cuando todo ejemplo de un nombre simple (como los datos sobre sensaciones) pueda mostrarse facilmente que también es un complejo. Esta teoría del atomismo lógico fue la que Russell desarrolló luego a partir de las ideas de su alumno (durante los años en que Wittgenstein asistió a sus seminarios en Cambridge 1911-13).
El atomismo lógico del Tractatus es doble:
Por un lado, se parte de que la realidad del mundo, en cuanto "hecho" (Tatsache), se descompone en hechos (Tatsachen) atómicos desde la perspectiva lógica y en los complementarios a esos hechos atómicos. Por otra parte se considera al mundo en cuanto "cosa" (Ding), y así se desglosa en cosas-atómicas (las cosas concretas y sus atributos), es decir, en lo que puede entrar como un elemento de un "estado de cosas (Sachverhalt).
Ahora bien, si se parte de que el espacio lógico que subyace a ese "mundo" es el espacio lógico fundamental para el conocimiento y que, consecuentemente, los estados de cosas atómicos (atomare Sachverhalte) son representados por la secuencia S, entonces, las cosas (lógicamente "atómicas") son precisamente las cosas individuales y los atributos que les pertenecen los estados de cosas de la secuencia S.
Esto permite entender la proposición
(2.021): Los objetos forman la substancia del mundo. Por eso no pueden ser compuestos.
Esta idea de substancia es distinta de las tradicionales (Aristóteles, Kant, Spinoza). Se trata de un concepto en el nivel de abstracción en que se define también el espacio lógico: en que lo único observado selectivamente son las relaciones (se prescinde pues de toda connotación a contenidos).
Por eso la conclusión de W. es sorprendente y hasta ahora desconocida:
6.521 La solución del problema de la vida se nota en la desaparición de ese problema. (¿No es ésta la razón por la que personas que tras largas dudas llegaron a ver claro el sentido de la vida, no pudieran decir, entonces, en qué consistía tal sentido?).
6.522 Lo inexpresable, ciertamente, existe. Se muestra, es lo místico.
6.53 El método correcto de la filosofía sería propiamente éste: no decir nada mas que lo que se puede decir, o sea, proposiciones de la ciencia natural -o sea, algo que nada tiene que ver con la filosofía-, y entonces, cuantas veces alguien quisíera decir algo metafísico, probarle que en sus proposiciones no había dado significado a ciertos signos. Este método le resultaría ínsatisfactorío -no tendría el sentimiento de que le enseñábamos filosofia-, pero seria el único estrictamente correcto.
6.54 Mis proposiciones esclarecen porque quien me entiende las reconoce al final como absurdas, cuando a través de ellas -sobre ellas- ha salido fuera de ellas. (Tiene, por así decirlo, que arrojar la escalera después de haber subido por ella.)
Tiene que superar estas proposiciones; entonces ve correctamente el mundo.
7 De lo que no se puede hablar hay que callar.


Córdoba, 29 de Diciembre, 2007

jueves, 20 de diciembre de 2007

FELICITACIÓN


FELICES FIESTAS A TODAS Y TODOS
DEJAD COMO COMENTARIO PETICIONES A LOS REYES MAGOS
UN SALUDO NAVIDEÑO
QUÉ TENDRÁ LA CAJA? HARTOS YA DE LAS CAJAS BRILLO DE WARHOL LLEGAN LAS CAJAS PAPA NOEL, SANTA CLAUS O LOS REYES MAGOS. ELIGE TUS SUPER-HÉROES

miércoles, 5 de diciembre de 2007

LUDWIG WITTGENSTEIN


Ludwig Wittgenstein nació en Viena en 1889, hijo de un próspero industrial del acero. En la casa paterna, Ludwig creció junto a sus siete hermanos, en un ambiente rico en estímulos culturales y artísticos. Brahms y Mahler, por ejemplo, eran huéspedes habituales de la familia.Ludwig empezó estudios de ingeniería en la universidad de Berlín y los continuó en Manchester, dedicándose a la investigación aeronáutica durante varios años. Pero, después de leer los Principles of Mathematics, de Russell, sus intereses pasaron de la aeronáutica y aerodinámica a los problemas de la fundamentación de las matemáticas y, de ahí, a la lógica y a la filosofía.A partir de 1912 siguió estudios en Cambridge bajo la dirección de Bertrand Russell y empezó a ocuparse intensivamente de la investigación filosófica. Para poder concentrarse mejor en sus estudios, se fue a vivir en soledad a Noruega.Allí le sorprendió el estallido de la Primera Guerra Mundial y Wittgenstein se alistó como artillero en el ejército austro-húngaro. Esto no le impidió seguir con sus reflexiones filosóficas, que fue apuntando en una serie de cuadernos, de modo que, al final de la guerra, cuando cayó prisionero de los italianos, tenía el manuscrito de su Tratado lógico-filosófico prácticamente terminado. Esta obra fue publicada en 1921 en alemán y, un año más tarde, en versión bilingüe inglés-alemán con el título latino de Tractatus logico-philosophicus.Tras repartir buena parte de la sustanciosa herencia paterna entre sus hermanas y un grupo de artistas e intelectuales (Rainer Maria Rilke, entre ellos), Wittgenstein llevó una vida austera y retirada, primero como maestro de escuela en Austria y después como jardinero en un convento de Viena entre los años 1920 y 1929.En este último año, Wittgenstein volvió a sus intereses filosóficos y decidió reanudar sus estudios en Cambridge, donde, a instancias de Russell, fue nombrado catedrático el año 1937, cargo que ocupó hasta 1947, con excepción de un breve período en que ejerció como enfermero voluntario durante la Segunda Guerra Mundial.Nacionalizado inglés en 1938, Wittgenstein murió de cáncer en Cambridge el año 1951. En los últimos años de su vida redactó las Investigaciones filosóficas, que serían publicadas póstumamente en 1953. Aunque de temperamento irritable, nervioso y depresivo, Wittgenstein fue un hombre de una personalidad fascinante, que vivió atormentado por su exigencia de autenticidad, por el trabajo y por la idea de la muerte. Difícil para la convivencia social y con escasa estima por la bondad y cualidades del ser humano, sintió a menudo la necesidad de aislarse de la gente y de vivir en completa soledad.Wittgenstein estaba dotado de una gran sensibilidad artística y musical y sus intereses abarcaban no sólo la filosofía y las matemáticas, sino también la aeronáutica, la arquitectura y la escultura. Aunque gozó del reconocimiento y amistad de los filósofos más importantes de su tiempo, no se sentía a gusto dentro del mundo académico, y prefería vivir en soledad.En el pensamiento de Wittgenstein pueden distinguirse dos etapas. La primera viene marcada por la publicación del Tractatus logico-philosophicus (1921-1922), en el que trata de dar una salida a los problemas no resueltos del positi vismo clásico respecto a las matemáticas, la ciencia y la filosofía. Para él, la filosofía no es un saber, sino una actividad, y su finalidad es aclarar las proposiciones; así, la filosofía se circunscribe a un análisis del lenguaje.La segunda etapa queda definida por su obra Investigaciones filosóficas, publicada póstumamente en 1953. Este libro da origen a la corriente denominada filosofía analítica, que centra su reflexión en el estudio del lenguaje como único modo de resolver los problemas filosóficos.Además de las obras citadas, escribió Observaciones filosóficas sobre los principios de las matemáticas (1956) y las notas a las Investigaciones, conocidas con el nombre de Cuadernos azul y marrón (1958).

sábado, 1 de diciembre de 2007

Prueba

Estimados alumnos de Filosofía Contemporánea:
El lunes día 3 de Diciembre habrá una prueba de control sobre Nietzsche.
Consistirá en dos textos uno de la Gaya Ciencia y otro de La Genealogía.
Podréis utilizar todo el material que queráis y debéis hacer un comentario de cada texto con los conocimientos que tenéis.
Un saludo

miércoles, 24 de octubre de 2007

SER FILÓSOFO HOY



NOTA: Estoy contento con el nivel de comentarios aunque podéis mejorar, voy a intentar colgar el blog en la página web de la facultad para que todos los alumnos puedan ver vuestro trabajo.

A ver qué pensáis de este texto de Nietzsche de la Voluntad de Poder (VP)

"¿Qué significa hoy para nosotros una existencia filosófica? ¿No es casi un medio de arrojar la toalla? ¿Una especie de evasión? Y aquel que vive de tal suerte, apartado y en total sencillez, ¿es verosímil que haya indicado el mejor camino a seguir para su propio conocimiento? ¿Acaso no le habría hecho falta haber experimentado cien maneras diferentes de vivir para autorizarse a hablar del valor de la vida? En resumen, pensamos que hay que haber vivido de forma totalmente "antifilosófica", según las nociones recibidas hasta ahora, y sobre todo no como intransigente virtuoso -para juzgar los grandes problemas a partir de experiencias vividas-. El hombre de experiencias más vastas que las condensa en conclusiones generales: ¿no sería preciso que fuese el hombre más poderoso? Se ha confundido durante mucho tiempo el Sabio con el hombre científico y durante mucho más tiempo todavía con el hombre educado religiosamente" (VP).

domingo, 21 de octubre de 2007

Clase de los alumnos

Para mañana una novedad. Silvia e Inés explicarán en clase los comentarios a los artículos de Heidegger y Rorty.

sábado, 13 de octubre de 2007

NIETZSCHE, SELECCIÓN DE TEXTOS

Texto nº 1.
El futuro de la Universidad: valor cultural y relación con el arte.
PREFACIO QUE DEBE LEERSE ANTES DE INICIAR UN CURSO DE FILOSOFIA
El lector del que espero algo debe tener tres cualidades: debe ser tranquilo y leer sin prisa, no debe hacer intervenir constantemente su persona y su “cultura” y no tiene derecho a esperar -casi como resultado- proyectos, programas o soluciones. Estos apuntes van destinados a quienes todavía no se han acostumbrado a establecer el valor de todas las cosas en función del ahorro o de la pérdida de tiempo, a quienes todavía no han olvidado pensar y todavía conocen el secreto de leer entre líneas y a los que siguen reflex­ionando sobre lo que han leído, tal vez mucho después de haber dejado el libro...o sea ¡a pocos hombres!
Este lector debe romper en primer lugar con el oído, sentido privilegiado en nuestra Universidad. Si alguien quisiera conocer la vida de nuestras universidades preguntaría “¿De qué modo entran en relación vuestros estudiantes con la universidad?”. Nosotros respondemos “A través del oído, como oyentes”. “¿Sólo a través del oído?” Vuelve a preguntar. “Sólo a través del oído”. Volvemos a responder. El estudiante escucha, siempre está escuchando y con bastante frecuencia el estudiante escribe también mientras escucha. Esos son los momentos en que está unido al cordón umbilical de la universidad. Ese es el método “acromático” de enseñanza.
Por su parte, el profesor habla a esos estudiantes que escuchan. Lo que piensa y hace en otros momentos está separado por un inmenso abismo de la percepción del estudiante. Muchas veces el profesor lee mientras habla. En general, quiere tener el mayor número posible de oyentes de esa clase; en caso de necesidad, se contenta con pocos, y casi nunca se dirige a uno solo. Una sola boca que habla y muchísimos oídos, con un número menor de manos que escriben: tal es el aparato académico exterior, tal es la máquina cultural universitaria, puesta en funcionamiento. Por lo demás aquél al que pertenece esa boca está separado y es independiente de aquéllos a quienes pertenecen los numerosos oídos. Por otro lado, el profesor puede decir prácticamente lo que quiere, mientras que el estudiante puede escuchar prácticamente lo que quiere: sólo que a cierta distancia y con cierta actitud anhelosa de espectador, está el Estado, para recordar de vez en cuando que él es el objetivo, el fin y la suma de ese extraño procedimiento consistente en hablar y en escuchar.
Así, por un extraño procedimiento la cultura pasa de la boca al oído. Efectivamente, hoy los estudiantes están tan habituados a escuchar que suelen vengarse de eso contra aquéllos a los que sólo pueden escuchar. Según su costumbre, llevan por todas partes la imagen del auditorio, y la necesidad de vengarse de esa enseñanza que es la única que está a su disposición. De ese modo, saben de hecho no sólo que su personalidad está reprimida, y casi esquematizada, sino también que está frustada la tendencia más noble, es decir, su sed de cultura. Una insatisfacción eterna los entristece, los atormenta y, por último, los instiga contra aquellos de quienes esperaban un alimento personal, en lugar de lo cual reciben solamente palabras impersonales, frías, pronunciadas en general ante su auditorio. Por eso, en la universidad suelen ser enormemente raros e insuficientes el respeto y la confianza hacia quien aprende, o sea la única atmósfera fecunda y unificadora entre viejos y jóvenes, entre profesores y discípulos. El hecho de que nuestros estudiantes están condenados a escuchar, de que sólo se los tenga en cuenta como oyentes, les lleva a observar la universidad desde un punto de vista externo, ajeno al tumulto del presente, con sentimientos semejantes a aquéllos con que se observa un puerto tranquilo, de aguas plácidas un día de tempestad y huracán, cuando las luces del faro amenazan con apagarse.
Tomado (libremente) de Friedrich NIETZSCHE, Ueber die Zukunft unserer Bildungsanstalten, [existe traducción española de Carlos Manzano, Sobre el porvenir de nuestras escuelas, Tusquets, Barcelona, 1980].

Texto nº 3
El Nihilismo.

3.1.-“Lo que voy a relatar es la historia de los dos siglos que se aproximan. Y describo lo que viene, lo que no tiene más remedio que venir; la irrupción del nihilismo”. (La voluntad del poder, Prefacio, 2)
“El nihilismo está a la puerta; ¿de dónde nos viene este huésped molesto como ninguno?” (V.P. I, I, 1).
3.2.-“¡Dios ha muerto! ¡Y somo nosotros quienes le hemos dado muerte! ¿Cómo nos consolaremos, nosotros, asesinos entre los asesinos? Lo que el mundo poseía de más sagrado y más poderoso ha perdido su sangre bajo nuestro cuchillo. ¿Quién borrará de nosotros esa sangre? ¿Con qué agua podremos purificarnos? ¿Qué expiaciones, qué juegos nos veremos forzados a inventar? ¿La grandeza de este acto no es demasiado grande para nosotros? ¿No estamos forzados a convertirnos en dioses al menos para parecer dignos de los dioses? No hubo en el mundo acto más grandioso y las generaciones futuras pertenecerán, por virtud de esta acción, a una historia más elevada de lo que fue hasta el presente toda la historia”. (La Gaya Ciencia, 164).
3.2.1.-“Dios ha muerto: ahora queremos «nosotros»... que viva el superhombre”. (Así habló Zaratustra, IV, “Del hombre superior”, 2).
“El fin no es la «humanidad», sino el superhombre”. (V.P., 1000).
3.3.-“¿Qué significa el nihilismo?: que los supremos, valores se desvalorizan. Falta el fin: falta la respuesta al «por qué»” (V.P., I, 2)
3.4.-“FRACASO DE LOS VALORES COSMOLÓGICOS”
A
“El nihilismo, como estado psicológico, aparecerá, primeramente, cuando hayamos buscado un «sentido» a todo lo que pasa, que no está en lo que pasa: hasta el punto de que el que busca acaba por abatirse. El nihilismo es, entonces, el conocimiento de un lago despilfarro de fuerzas, la tortura que ocasiona este «en vano», la incertidumbre, la falta de ocasión para rehacerse de algún modo, sea éste el que sea; de tranquilizarse sobre cualquier cosa, la vergüenza de sí mismo, como si hubiéramos estado engañados mucho tiempo (...).
El nihilismo, como estado psicológico, aparecerá en segundo lugar cuando se haya logrado una totalidad, una sistematización, o también una organización en todo lo que sucede (...). Una forma de unidad, una forma cualquiera de «monismo»: y, por consecuencia de este creencia, el hombre en un sentimiento de profunda conexión y de profunda dependencia frente a un «todo» que le es infinitamente superior, un «modus» de la divinidad.
El nihilismo, como estado psicológico, posee aún una tercera y última forma. Dados estos dos juicios, a saber: que el devenir nada puede ser realizado y que el devenir no está regido por una gran unidad (...): queda el subterfugio de condenar este mundo del devenir todo entero, considerándolo como ilusión, el inventar un mundo que se encuentre más allá, detrás de éste, un mundo de fuera el mundo-verdad. Pero desde que el hombre empieza a advertir que tal mundo no ha sido edificado más que para responder a necesidades psicológicas y que no tiene ningún derecho a la existencia, empieza a tomar vida una forma suprema de nihilismo, una forma que abraza la negación del mundo metafísico y se prohíbe la creencia en un mundo verdad. Colocándose en este punto de vista, se admite la realidad del devenir, se niega toda clase de camino extraviado que conduzca más allá y a las falsas divinidades; pero no se soporta este mundo, aunque no se lo quiere negar.
¿Qué es lo que ha sucedido, en suma? El sentimiento del no-valor se realiza, cuando se ha comprendido que no se podía interpretar el carácter general de la existencia ni por la idea de “fin”, ni por la idea de “unidad”, ni por la idea de “verdad”. Nada se ha conseguido ni obtenido de ese modo; la unidad que interviene en la multiplicidad de los acontecimientos, falta; el carácter de la existencia no es “verdadero”: es falso...: ya no hay, verdaderamente, razón para persuadirse de la existencia de un mundo-verdad... En una palabra, las categorías: “causa”, “fin”, “unidad”, “ser”, por las cuales hemos obtenido un valor para el mundo, quedan retiradas por nosotros; y desde entonces el mundo tiene el carácter de una cosa sin valor...”
B
“Admitiendo que hayamos reconocido que el mundo no puede ser regido por estas tres categorías y que, después de este examen,. el mundo comienza a carecer de valor para nosotros, será preciso que nos preguntemos de dónde han llegado a nosotros estas tres categorías. !Tratemos de investigar si es posible negarles todo crédito!. cuando hayamos despreciado estas tres categorías, la demostración de la imposibilidad de aplicarlas al mundo no es ya una razón suficiente para despreciar el universo.
Resultado: la creencia en las categorías de la razón es causa del nihilismo; nosotros hemos medido el valor del mundo por estas categorías, que se refieren a un mundo puramente ficticio.
Conclusión: todos los valores por los que nosotros hemos tratado hasta ahora de hacer estimable el mundo para nosotros, y por los cuales precisamente lo hemos despreciado cuando se mostraron inaplicables, todos esos valores son, desde el punto de vista psicológico, los resultados de ciertas perspectivas de utilidad, establecidas para mantener y aumentar los campos de dominación humana, pero proyectadas falsamente en la esencia de las cosas. Sigue siendo, pues, la ingenuidad hiperbólica del hombre lo que hace que se considere él mismo como el sentido y la medida de las cosas”. (V.P., 12).
3.5.-“EXAMEN DE CONJUNTO”. Todo crecimiento abundante trae efectivamente consigo un formidable fraccionamiento y una corrupción: el sufrimiento, los síntomas de degeneración son propios de las épocas que dan un enorme paso adelante; todo movimiento de la humanidad, fecundo y poderoso, ha creado al mismo tiempo un movimiento nihilista. En ciertas circunstancias, sería el indicio de un movimiento incisivo y de primera importancia, el indicio del paso a nuevas condiciones de existencia, que viésemos abrirse en el mundo las formas extremas del pesimismo, el nihilismo verdadero”. (V.P., 112)
3.6.-“FORMAS DE ATURDIMIENTO. En lo interior: no saber cómo salir de sí mismo. Tentativas de salir de este estado por medio de la embriaguez: embriaguez como música, embriaguez como crueldad en la caída trágica de los más nobles, embriaguez como ciego entusiasmo por ciertos hombres y ciertas épocas (como odio, etc). Tentativa de trabajar aturdido, como instrumento de la ciencia: abrir los ojos a los pequeños goces, por ejemplo, los goces del aficionado (...); este mismo sentimiento generalizado hasta constituir un «pathos»; la mística, el goce voluptuoso del eterno vacío; el arte «por el arte» (...) el «conocimiento puro» como narcótico del vacío de sí mismo; cualquier trabajo constante, cualquier pequeño fanatismo”. (V.P., 29).
3.7.-“El nihilismo tiene doble sentido:
A) El nihilismo como signo de creciente poder del espíritu: nihilismo activo.
B) El nihilismo como decadencia y retroceso del poder del espíritu: nihilismo pasivo”. (V.P., 22)

3.8.-“El nihilismo no es solamente una meditación sobre ese «en vano» no es solamente el hábito de creer que todo merece perecer: el nihilismo pone mano a la obra también, destruye... Esto es, si se quiere, ilógico; pero el nihilismo no se cree en la necesidad de ser lógico... Condición de espíritus vigorosos y de voluntades fuertes es ésta -y para ellos es imposible detenerse en la negación del «juicio»-: la negación que obra tiene su origen en la naturaleza. El aniquilamiento por el juicio secunda al aniquilamiento por la acción”. (V.P. 24)
“El nihilismo es un síntoma; indica que los desheredados no tienen ya consuelo, que destruyen para ser destruidos, que, separados de la moral, ya no hay razón para que «resignen»; que se colocan en el terreno del principio opuesto y quieren también poder por su parte, forzando a los poderosos a ser verdugos. Esta es la forma europea del budismo, «la negación activa» por la cual la vida ha perdido todo su sentido”. (V.P., 55).
3.9.-“Pensemos ahora esta idea en su forma más terrible: la existencia tal cual es, sin sentido y sin finalidad, pero volviendo constantemente de una manera inevitable, sin un desenlace, en la nada: «El eterno retorno».
Esta es la forma extrema del nihilismo: !la nada (el «absurdo») eterna!” (V.P., 55).
”Para esta «la más grande lucha» es necesaria un «arma» nueva. El martillo: provocar una terrible decisión; poner a Europa frente a las consecuencias, si su voluntad quiere el ocaso.
Guardarse de la mediocridad. !Antes la muerte!” (V.P., 1053).
“Una moral y una doctrina pesimistas, un nihilismo extático, pueden en ciertas circunstancias ser indispensables precisamente al filósofo: en calidad de una potente presión y de un martillo con que despedazar razas degeneradas y moribundas, y quitarlas de enmedio para abrir el camino a un nuevo orden de vida, o inspirar el deseo del fin a lo que degenere.